Poco se puede ver
desde este agujero negro
del mundo de los sentimientos,
desde el precipicio de donde caigo hasta ti.


Te tendí la mano
pero no me viste
¿Quizá anduve demasiado tarde?


Yo no tengo ánimo:
quizá mejor morirme debido a estas heridas.


Recorrí diez y siete kilómetros
descalzo
por la orilla del vacío;
por el precipicio desde donde caigo hasta ti.